Mamá pata

Todo lo que hacemos tiene un impacto sobre esta tierra, YA LO HE MENCIONADO MUCHAS veces, y cada vez que lo hago es porque experimento algo que me pone muy triste.

Las abejas caídas, … esta vez mi corazón lloró de tristeza, rabia, impotencia. La autopista estaba a reventar por las dos avenidas. Los carros iban a toda prisa y cuando menos pensé vi a una. mamá pata que se dirigía a cruzarla con sus patitos detrás. Por más que grité a mi compañero que parará el carro, y por más que mandaba señales con mi mano al carro de atrás, no pudimos hacer nada. Los carros seguían avanzando a toda velocidad y un muro de concreto dividia los dos carriles. Yo empercéa llorar y a gritar que pudimos haberlos salvado pero mi compañero trataba de calmarme diciéndome que hubiese sido ellos o nosotros. En mi frustación le dije que dieramos la vuelta para regresar por si habían logrado pasar sin ningún obstáculo y poder hacer algo por ellos. Dimos un giro de regreso en una sálida que nos tomó más de 5 minutos para llegar al lugar en donde los habíamos visto. Dos o tres polluelos yacían estripados, atizvé por todas partes por si veia la mamá pata pero no fue así.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *